diumenge, 10 de gener de 2016

Herrumbres.



















Cuanta herrumbre  queda por roer

se ahuecarón los oidos

sin embargo royendo craneos

 entre tantos gritos nada oimos .

*



Salimos , el perro y yo , 

a marcar el territorio con orines.


En el horizonte el mar  

vislumbramos un barco  en la lejania 

rumbo a tierras añoradas.

*



Aun tapandonos las narices  persiste y se adhiere ,

como otra piel ,

este nauseabundo olor .

*


Ojos caidos en pozo de cienaga

osamentas secas  de pesadumbres

queja sin ladrido

manos hincadas 

mordidas por dientes rotos.

*

Hurgando en el barro

llenamos las manos de gusanos

hundimos miedos viejos

apresuramos el regreso a casa antes de la tormenta 

dejamos  huellas humedas en la escalera.


*


Nada saben de todo ello 

añoran la cama templada

la ducha caliente 

puede que algun abrazo sincero 

ellos , olvidados ,

exiliados

sin refugio.